Si tuviésemos que dar una definición del proceso de adaptación de los niños a la guardería, colegio y entorno escolar, podríamos escoger ésta de Gervilla (1998:191) que “compara el periodo de adaptación con un camino y un proceso que el niño tiene que vivir desde el plano afectivo, asumiendo la pérdida y la ganancia que le supone la separación, hasta llegar voluntariamente a una aceptación interna de una nueva realidad”.

Teniendo en cuenta los aspectos más destacados de este periodo, podríamos decir que se trata de un proceso en el que el niño sale de su entorno familiar donde encuentra la protección de sus figuras de apego, y entra en la escuela infantil, un espacio totalmente desconocido para él.

El profesorado junto a las familias, han de planificar un periodo de adaptación que facilite la integración del niño al medio escolar. Ante esta nueva situación, el niño puede manifestar conductas adaptadas o no adaptadas.

Como podemos observar en el siguiente cuadro, el objetivo siempre será hacer que las conductas desadaptadas se conviertas en conductas adaptadas:

Adaptación a la guardería en niños de 0 a 3 años

Durante el periodo de adaptación, el niño deberá asimilar una progresiva separación de las figuras de apego e irá conociendo un nuevo entorno distinto al familiar, integrándose en el mismo junto a otros compañeros que participan de la misma experiencia, adquiriendo una serie de normas y hábitos a través de las rutinas diarias.

En cuanto al profesorado, el periodo de adaptación implica un proceso en el que el maestro dispone de los medios (materiales, espacio, tiempos, etc.) necesarios, con el objeto de acercarse al alumnado, promoviendo el conocimiento de sí mismo y del nuevo entorno, propiciando una integración con los demás y con el centro escolar.

Si consideramos a las familias, nos referimos a los procesos por el cual las figuras de apego normalizan la situación de separación en el periodo de adaptación, y colaboran en cuantas actividades sean necesarias para facilitar la integración en la escuela infantil.

Se trata de crear una “gran casa”, donde todos tienen cabida, un espacio donde crecer y aprender juntos. Es por ello, que desde nuestras Ludotecas El Jardín de Alicia en Cartagena, ofrecemos un trato cercano, comprendiendo las necesidades de cada niño y su familia realizando un apoyo directo con nuestro servicio de Psicología Infantil.

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